La regeneración es el nuevo nacimiento. Dios imparte vida espiritual al que cree el evangelio y renueva su naturaleza en Cristo.
La regeneración está vinculada con la respuesta de fe al evangelio. No se la presenta como una operación aislada que vuelve innecesaria la llamada a creer, arrepentirse y venir a Cristo.
En pocas palabras
El evangelio es oído, el pecador responde en fe y arrepentimiento, y Dios da vida nueva. Aquí no hay un robot recibiendo firmware celestial. Hay una persona llamada por Dios y vivificada por su gracia.